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El ámbito sanitario como cualquier otro es susceptible de presenciar conflictos, por mentira que pueda parecer las controversias de este contexto coinciden en gran medida con los encontrados en otras organizaciones de trabajo en las que se requiere de un trabajo grupal, interdisciplinar y con profesionales sujetos a jerarquías de poder y responsabilidad, la única diferencia de este ámbito con otros es la especificidad del sector que vendrá relacionada con la praxis médica, la atención con el paciente, la relación con el mismo y los familiares.

La situación socioeconómica actual de España como todo hoy en día, demanda nuevas formas de proceder en la resolución de los conflictos que se derivan de las relaciones humanas, y la mediación supone una alternativa a la cultura de litigosidad y judicialidad que existe habitualmente.

La mediación trata de crear un espacio de diálogo cooperativo entre personas o grupos para prevenir conflictos, crear puentes que mejoren la comunicación, gestionar las situaciones problemáticas, transformar las relaciones existentes, llegar a acuerdos extrajudiciales y a la búsqueda de soluciones donde el sistema falla. La mediación es un sistema no adversarial que se ha convertido en un fenómeno emergente en el ámbito sanitario, pero que aún no está implantado a gran escala por la falta de cultura de mediación existente en nuestro país, pero que conlleva grandes ventajas como las siguientes;

  • Evita la vía judicial como método alternativo de resolución de conflictos.
  • Costes mas baratos
  • Procedimiento ágil, flexible y rápido.
  • Cuida las relaciones entre las personas, centrándose en resolver el problema de fondo.
  • Puede adecuarse a diferentes perspectivas; preventiva a los conflictos (reduciendo considerablemente denuncias, reclamaciones y quejas de usuarios al solucionar en menos tiempo y coste emocional los contratiempos que surjan de la relación del servicio sanitario-paciente), o una vez se hayan producido.

Los principios que rigen la mediación sanitaria, son los mismos que en otros contextos:

  • Voluntariedad de las partes para participar en mediación y necesidad de las propias partes de que cooperen en el proceso de transformación y resolución del conflicto.
  • Imparcialidad y neutralidad del mediador que a través del diálogo y diversas técnicas ayudará a las partes a llegar a sus objetivos.
  • Confidencialidad de todo el procedimiento.

La mediación no es una solución universal también tiene sus propias limitaciones: asuntos penales en casos de negligencias médicas, responsabilidad civil grave, indemnizaciones elevadas o en casos de objeción de conciencia (interrupción del embarazo o de ayuda a una muerte digna).

En el contexto sanitario las controversias que surgen se pueden clasificar de la siguiente forma:

  • Profesional, controversias producidas por discrepancias en funciones, organización y comunicación entre el personal sanitario y la limitación de recursos físicos y temporales de la institución hospitalaria y demanda asistencial realizada;
  • Social, conflictos derivados de la convivencia entre pacientes y familiares en situación de riesgo;
  • Asistencial, conflictos producidos por la insuficiente y/o ineficaz comunicación entre los pacientes y el personal sanitario y administrativo, ademas de los producidos por la mala praxis médica;
  • Legal, conflictos derivados del desconocimiento de la legalidad en casos excepcionales y la inseguridad que ello conlleva en las actuaciones clínicas con repercusiones de tipo legal.

La mediación sanitaria no está tan desarrollada como nos gustaría y hoy en día existe un fenómeno actual de especial mención, que se está dando con mucha popularidad, es la mediación intercultural sanitaria, este tipo no viene a ser exactamente una mediación, sino que se trata más bien de un acompañamiento a personas extranjeras en aquellas situaciones en las que el idioma o la cultura supone una barrera en la comunicación con el personal sanitario o administrativo, pero que resulta necesaria y útil para la resolución de aquellos conflictos que se producen por ese motivo.

A pesar de que por ahora la mediación sanitaria sea más un proyecto de futuro que una realidad, se han ido desarrollando proyectos pioneros en diversas comunidades autónomas como Valencia, Cantabria, Cataluña (centro socio sanitario y grupo en Molins de Rei, Medimayor), País Vasco.

Podemos establecer que de la implantación efectiva de la mediación sanitaria surgirían varios efectos positivos como la mejor calidad del servicio de la salud y una mejor convivencia entre todos aquellos actores del sistema de la institución.

Cristina Magide Rodríguez
Abogada y mediadora